Emilio Herrera, el científico aviador

Emilio Herrera, piloto, inventor, político y militar, fue uno de los ingenieros más polifacéticos del cambio de siglo. Nacido en Granada en 1879 pasó a la historia como el inventor del actual traje espacial, clave en la carrera para conocer el espacio.

El ingeniero granadino estudió Ingeniería en la Academia de Ingenieros de Guadalajara, donde se licenció como oficial en 1903. Posteriormente ingresó en la Escuela Práctica de Aerostación, donde amplió sus conocimientos y experiencias en el mundo aeronáutico. Su fascinación por las aeronaves le llevó a obtener el título de piloto de dirigibles. Desde entonces centró sus estudios en los principios científicos, técnicos, comerciales y legales de la aeronáutica. En esa época fue uno de los principales promotores del Laboratorio Aerodinámico de Cuatro Vientos y colaborador del también inventor Juan de la Cierva.

En 1935 Emilio Herrera desarrolló el primer traje espacial de la historia. Su objetivo inicial era probarlo a 30.000 metros de altitud en un globo aerostático. El propio Emilio Herrera describió los preparativos de la que debía ser esta singular experiencia:«Tras ser nombrado miembro de la Academia de Ciencias y bajo los auspicios de esta institución y de la Sociedad Geográfica, presenté un proyecto de ascensión estratosférica en un globo de 37.000 metros cúbicos, con barquilla abierta, en el que debía ascender a 26 kilómetros de altitud protegido por una escafandra del espacio».

El primer traje que desarrolló constaba de una primera capa de lana cubierta por una segunda capa de caucho impermeable. Este traje incluía unos alambres de acero en las articulaciones para la movilidad de las extremidades. El casco de la cabeza, muy parecido al de los buzos, estaba fabricado en aluminio. Termómetros, cristales para filtrar los rayos ultravioletas, micrófonos, barómetros, respiradores y otros mecanismos y artilugios completaban el primer traje espacial.

Herrera también solucionó el problema térmico, para evitar que el calor natural del piloto del globo se perdiera a través de la tela del traje. Tras todos estos estudios construyó la primera escafandra del espacio, constituida por tres trajes superpuestos.

A principios del verano de 1936 ya estaban listos los preparativos del traje espacial y del globo aerostático, pero el estallido de la guerra civil española, el 18 de julio, puso fin a la aventura espacial de Emilio Herrera.

Con la Guerra Civil el ingeniero se exilió primero en Chile y luego en Francia. De 1960 a 1962 ostentó el cargo simbólico de presidente del Gobierno de la República española en el exilio.

Uno de los capítulos más interesantes de la vida de Emilio Herrera es el correspondiente a su relación con el famoso científico Albert Einstein. Ambos coincidieron en España, en una visita del científico alemán en cuya organización participó Emilio Herrera. De hecho, años más tarde, cuando el inventor del traje espacial se refugió en París, fue el propio Albert Einstein quien le ayudó a encontrar trabajo en la UNESCO. Allí, Emilio Herrera trabajó como asesor en energía nuclear.

Durante su exilio en Francia recibió una oferta de trabajo de la agencia espacial norteamericana NASA. Emilio Herrera rechazó esta oferta por distintas razones, entre las que destacan su negativa a alejarse geográficamente de España, ya que pensaba que su exilio iba ser corto, y también porque la agencia espacial no aceptó su solicitud de que se incluyese a la República española en el exilio como participante del proyecto.

Emilio Herrera falleció en Ginebra en 1967, antes de que se llevase a cabo la misión tripulada del Apolo XI, que llegaría a la Luna.

Distintas organizaciones han trabajado para declarar el año 2017 como el Año Emilio Herrera, en conmemoración del cincuenta aniversario del inventor del traje espacial. La Universidad de Granada, una de las entidades más activas a la hora de promocionar la figura del ingeniero, ha dado a conocer las aportaciones científicas y técnicas de Herrera. Entre las iniciativas de la universidad granadina destacan el proyecto de erigir una estatua de Emilio Herrera en un espacio público de la ciudad.

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