Socialcorp_porevisió social

Previsión social empresarial: de reto a oportunidad

Óscar Sánchez nos cuenta cómo ve el reto y la oportunidad de la previsión social empresarial en nuestro país, en un momento en el que los últimos cambios fiscales y la sensibilidad por la previsión social en tiempos de pandemia, ha suscitado un renovado interés por el considerado segundo pilar de la previsión social, poco desarrollado en comparación con el sistema público de previsión o primer pilar.   

Óscar Sánchez es licenciado en economía por la Universidad de Barcelona, especialista en riesgos personales, pensiones y coberturas para empleados. Cuenta con dilatada experiencia profesional y actualmente es Director Comercial de Ahorro y Previsión Social de La Mutua de los Ingenieros. Imparte conferencias sobre temas relacionados con la previsión social y su planificación, seguros, gerencia de riesgos, y retos a los que se enfrentan las personas y las organizaciones.

¿Cómo calificaría el desarrollo de la previsión social empresarial en España en los últimos tiempos?

Todavía la mayor parte de la población piensa que el Estado es el mayor responsable de la previsión social de los ciudadanos. Esta circunstancia se refleja en que únicamente una minoría de las empresas disponen de planes de previsión colectivos. A pesar de ello, la confianza en el sistema público como garantía de cobertura decrece entre la gente, y la opinión dominante es que las prestaciones del Estado son y serán insuficientes.

Ante esta realidad, el camino que tiene por delante la previsión social complementaria empresarial en nuestro país es de largo recorrido. Por una parte, existe el convencimiento generalizado que son necesarios sistemas de previsión privados (individuales y colectivos) que complementen las prestaciones públicas, ya que el sistema público necesariamente irá menguando sus prestaciones para poder garantizar su propia sostenibilidad. No obstante, dicho convencimiento no ha ido hasta ahora acompañado de un crecimiento de los pilares complementarios que compensen unas menores prestaciones públicas.

Entonces ¿las prestaciones públicas de la Seguridad Social son insuficientes?

En la mayoría de los casos así es. Los problemas de financiación del sistema de bienestar, con una población cada vez más envejecida, nos acerca a los límites de sistema público de protección. Un sistema que podía ser suficiente y sostenible hace medio siglo, hoy en día necesita complementarse con prestaciones financiadas por los ciudadanos y por las empresas.

¿Qué medidas propondría para impulsar el desarrollo de los planes de previsión de las empresas a favor de sus trabajadores?

A pesar de la creciente concienciación de las organizaciones hacia la previsión social empresarial, pocas empresas, que no tienen un plan de previsión social para sus trabajadores o directivos, se plantean su implantación. Por ello, entre muchos expertos existe la convicción de la necesidad que la implantación de dichos planes sea exigida por la norma.

Basta observar las experiencias y normativas de los países con sistemas de previsión social más avanzados de Europa y del mundo occidental para tomar nota y aplicar en nuestro contexto social y económico aquellas que puedan encajar. Por ejemplo, establecer para las empresas un sistema obligatorio o cuasi obligatorio de previsión social, con un periodo transitorio o de low cost, a partir del cual deban instaurarlo para todos los trabajadores. En este sentido también debería regularse una participación en el sistema por parte del trabajador a semejanza de modelos mixtos. Disponemos de ejemplos cercanos como Dinamarca, Holanda o Suiza, países en los que el segundo pilar está mucho más desarrollado o incluso es obligatorio. Por ejemplo, el sistema de previsión holandés, considerado desde hace año el mejor sistema del mundo, se define como un sistema mixto.

¿No cabe esperar reticencias por parte de las empresas a implantar sistemas de previsión que incrementen sus costes?

Posiblemente. La estructura del pensamiento de las personas y de las empresas, principalmente en las más pequeñas, está enfocada en el corto plazo, al beneficio inmediato más que al beneficio diferido en el tiempo. Por ese motivo existe una tendencia a ubicar las contribuciones empresariales a favor de los trabajadores como un coste o una pérdida.

Es necesario poner en valor los beneficios que a medio y largo plazo supone implantar un sistema de previsión social en la empresa. Las plantillas, cada vez más envejecidas, valorarán más positivamente que sus empresas dispongan de este tipo de beneficios sociales. De esta forma, la implantación de un sistema de previsión social en la organización supone una forma de incrementar la motivación de la plantilla, atraer talento, reducir la rotación de personal, y en definitiva, mejorar el clima laboral y la imagen de la organización. El resultado en el medio y largo plazo es un incremento de la productividad de la empresa que supere el coste de la implantación del plan.

¿Hasta qué punto los trabajadores valoran que sus empresas dispongan de planes de previsión social a su favor?

Positivamente. Y dicha valoración tenderá a mejorar aún más en el futuro al incrementarse la concienciación social y política a favor de previsión social en general y de los sistemas de previsión social empresarial.  Un plan de previsión social proporciona a los trabajadores de una empresa ventajas que actualmente no son obligatorias por ley. Este tipo de condiciones genera en el trabajador un sentimiento de pertenencia que aumenta su productividad.

Un sistema de previsión social articulado a favor de los trabajadores o directivos debe ser diseñado de forma que se maximicen los efectos positivos que genera en sus beneficiarios y en la propia empresa. Completar la cobertura pública y privada del trabajador, proporcionarle estabilidad ante riesgos no únicamente profesionales, suponen elementos de satisfacción para el trabajador que van más allá de lo puramente económico.

¿Cuál es su experiencia en La Mutua de los Ingenieros en relación a la implantación de sistemas de previsión social en empresas de ingeniería y del sector técnico en general?

Lamentablemente, gran parte de las empresas, a causa de un mal asesoramiento o desconocimiento, no implementan programas de previsión social porque no saben cómo hacerlo, qué pueden incluir, qué abarca “previsión social”, etcétera.

A día de hoy aún existe mucho desconocimiento por parte de las empresas, sobre todo las medianas y pequeñas, respecto al ámbito al cual se circunscribe la previsión social a favor de los trabajadores y de los beneficios que comporta a medio y largo plazo. Por otra parte, muchas empresas no saben cómo afrontar el diseño de un plan de previsión empresarial. Nuestro papel es ayudar a las empresas y organizaciones a diseñar sus sistemas de previsión social a favor de sus trabajadores, en un momento en el que la responsabilidad de la previsión social cada vez recae más sobre ellas.

Por otra parte, a causa del desconocimiento, en ocasiones las empresas limitan los programas de previsión social al hecho de realizar aportaciones a favor de la jubilación de los trabajadores mediante un plan de pensiones de la empresa, lo cual no siempre es la única prioridad para los trabajadores, ni el único instrumento para cubrir la jubilación. En La Mutua de los Ingenieros, damos conocer los diferentes instrumentos y vehículos a disposición de las empresas y trabajamos conjuntamente con ellas para seleccionar el más adecuado en cada caso en función de las necesidades de la empresa, y de las condiciones de flexibilidad, administración, fiscalidad de cada alternativa.

SocialCorp es la marca de La Mutua de los Ingenieros para liderar la difusión, asesoramiento e implantación de sistemas de previsión social empresarial en las organizaciones.

¿Qué ventajas supone implementar un sistema de previsión social empresarial a través de una mutualidad de previsión social?

En primer lugar, hay que destacar que las mutualidades de previsión social son entidades con fines de interés social y ayuda mutua, con una organización democrática, que carecen de ánimo de lucro y no siguen la lógica capitalista de atribuir el beneficio al capital. Cabe incidir en su condición de entidades de economía social propias del mercado asegurador, que gozan de una enorme tradición histórica que arranca de las cofradías de los siglos XI-XII, pero por otro al ser consideradas entidades aseguradoras están sometidas a la normativa que con carácter general regula el mercado asegurador, si bien con singularidades que respetan su peculiar naturaleza.

Por otra parte, desde la perspectiva fiscal, la normativa considera la peculiaridad de las aportaciones y contribuciones a mutualidades de previsión social. Por ejemplo, establece como contribuciones empresariales reducibles en la base imponible de los trabajadores, aquellas realizadas en el seguro colectivo de vida que La Mutua de los Ingenieros tiene establecido para la instrumentación de los compromisos por pensiones de la empresa con sus trabajadores. Esta circunstancia permite que la empresa pueda decidir la imputación fiscal o no, de las aportaciones a favor de sus trabajadores en este vehículo asegurador.

En el caso de La Mutua de los Ingenieros el instrumento asegurador a disposición de las empresas es un seguro de vida-ahorro colectivo de tipo Unit Linked, para realizar aportaciones a favor de sus trabajadores como complemento al sistema público de la Seguridad Social. Las ventajas de este instrumento en relación a los planes de pensiones de empleo son determinantes. Simplificación de los requisitos administrativos, por ejemplo, no se requiere establecer una comisión control lo cual queda fuera del alcance de muchas pymes y microempresas. Adicionalmente, existe la posibilidad de que cada trabajador pueda elegir a cuál o cuáles modalidades de inversión de las disponibles en el Unit Linked, desea destinar la aportación que realiza su empresa. Incluso el trabajador puede decidir movilizar, parcial o totalmente, sus inversiones de unas modalidades de inversión a otras, en función de cuál sea en cada momento su perfil de inversión (de más conservador a más dinámico), y de sus preferencias personales.  

¿Cómo valora las medidas fiscales de los últimos tiempos que afectan a la previsión social?

El hecho de reducir de 8.000 a 2.000 euros en 2021, y a 1.500 euros en 2022 la cantidad máxima de reducción para las aportaciones a sistemas de previsión social individual y establecer un límite específico para las contribuciones empresariales de 8.500 euros, constituye una evidencia que el Gobierno está decidido a impulsar los sistemas de previsión social empresarial por delante de los sistemas individuales. Ese desplazamiento de la reducción fiscal hacia las aportaciones de las empresas, sitúan a estas en primera línea en el desarrollo de la previsión social complementaria en nuestro país.

Si mantenemos un modelo de previsión social empresarial voluntario y no lo transformamos en un sistema cuasi obligatorio, sería necesario introducir beneficios fiscales adicionales a los existentes en base imponible de los trabajadores. Por ejemplo, incorporar deducciones en la cuota del Impuesto sobre Sociedades a las pequeñas y medianas empresas que aporten a sistemas de previsión empresarial complementaria, como forma de impulsar la previsión social empresarial en el colectivo de empresas que menos la han implantado hasta ahora.

No obstante, aunque la fiscalidad es importante, no será suficiente para dar un impulso definitivo a la previsión social empresarial. Si únicamente nos basamos en la fiscalidad, lo que se logrará será potenciar el oportunismo del ahorro fiscal a corto plazo. Hasta que sean obligatorios los planes de previsión social en las organizaciones, será necesario intensificar la concienciación de estas y de la sociedad en general, un asesoramiento profesional más allá de las ventajas fiscales, y romper la creencia de que la previsión social empresarial únicamente incumbe a las grandes empresas.

Òscar Sánchez, Director Comercial de Ahorro y Previsión Social de La Mutua de los Ingenieros

También te puede interesar ...

Nikola Tesla: ingeniero y visionario

Nikola Tesla (Croacia 1856-Nueva York, 1943) fue un físico, matemático, ingeniero electricista e inventor norteamericano de origen serbio. Es una figura fundamental en la historia